¿Atención ginecológica?, ¿Información sobre salud sexual y reproductiva?, ¿Toallas femeninas?, ¿sentencias justas?
Todas estas y más carencias se suman al estigma social que categoriza a las mujeres encarceladas como personas no confiables, como “malas madres” o incluso “malas mujeres”.
Quédate a escuchar a las familias que las acompañan en este episodio dedicado a las mujeres que habitan en las prisiones.
