De hacinamiento a aislamiento.
Del autogobierno a la protección de la integridad de las personas.
De la nula protección a los derechos humanos a la violación de muchos otros.
Para el Estado, la privatización de las prisiones ha sido un negocio jugoso, pero en la vida de las personas privadas de libertad y sus familias esto ha tenido un impacto incalculable.
Continúa la conversación con Lucía Alvarado en #LaVisita.
