A pesar de que las mujeres representan apenas el 6% del total de la población penitenciaria, estas se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad que el resto de las personas privadas de la libertad. Lo anterior, se debe a que nuestro sistema penitenciario, las leyes que lo regulan y sus políticas públicas, son construidas por y para hombres. En consecuencia, se edifican barreras que les impiden acceder al conjunto de servicios e instalaciones penitenciarias en igualdad de condiciones que el resto de la población. A partir de lo anterior, podemos hablar de un evidente trato discriminatorio hacia ellas.
Siendo así, con el presente evento, se esbozará la complejidad de los diversos problemas y retos que presenta el sistema penitenciario para las mujeres privadas de libertad. Las y los invitados representaban a autoridades penitenciarias, comisiones intersecretariales y secretarías de gobernación de 21 estados de la república, encargadas de la política penitenciaria.
En un primer momento, se mostraron experiencias de vida por parte de la Colectiva Hermanas en la sombras, en las cuales se expresaron los diferentes obstáculos a los que se enfrentó en prisión y cómo esto le afectó en su proceso de reinserción social, tales como las dificultades para obtener documentos de identidad, la falta de oportunidades laborales, el proceso de restauración de los vínculos familiares, entre otros.
Luego, se dieron breves presentaciones de parte de Documenta AC respecto a la importancia de la corresponsabilidad y el papel fundamental de las Comisiones Intersecretariales en la creación de una política penitenciaria que identifique y reconozca las barreras a las que se enfrentan las mujeres en prisión, tales como una infraestructura y servicios penitenciarios insuficientes e inadecuados, falta de atención médica especializada, insuficiencia de programas penitenciarios y post penitenciarios, mayor susceptibilidad al abandono y a la violencia. Posterior a esta etapa de contextualización, en el evento se construyó un espacio de diálogo entre los participantes, con él que se buscó compartir programas y medidas implementadas para satisfacer las necesidades de las mujeres privadas de la libertad, compartir experiencias, las lecciones aprendidas, así como llegar a acuerdos para la creación de redes de comunicación y colaboración a fin de fortalecer la coordinación interinstitucional.
A lo largo de dicho diálogo las y los participantes expresaron diferentes acciones para satisfacer necesidades específicas de las mujeres, por ejemplo el establecimiento de un Área Violeta en la Ciudad de México; la oferta de servicios psicológicos a través de terapias y grupos de autoayuda en Colima; programas para el fortalecimiento de habilidades laborales y el empoderamiento económico a través de la vinculación con el sector privado en Durango.
También, se destacó la existencia de políticas de reinserción social para las mujeres, tal como “Segunda Oportunidad” con la cual se han implementado medidas para garantizar instalaciones dignas, brindar atención a menores de edad en prisión, servicios jurídicos, casas de medio camino, programas de salud y menstruación, así como acciones para para la eliminación del estigma social a través de programas de concientización a medios de comunicación. De igual manera, resaltan los esfuerzos por parte de las autoridades de los estados de Tlaxcala y Chiapas para realizar diagnósticos sobre la población penitenciaria, procesos de capacitación al personal penitenciario y seguimiento post-liberación.
Respecto a los desafíos a los que se enfrentan las autoridades penitenciarias para la implementación de programas dirigidos a las mujeres se mencionaron la falta de recursos, de infraestructura, la estigmatización hacia la población penitenciaria, la dificultad para motivar a la población beneficiaria en continuar programas de vinculación laboral y, la desconfianza por parte de la población beneficiaria en las autoridades.
Al final del evento, con 43 votos a favor y 26 abstenciones, se llegó a los siguientes acuerdos:
Primero. Llevar a cabo una segunda reunión donde se aborde otro tema relevante para el fortalecimiento interinstitucional, así como las preguntas: a) ¿De qué manera se podría fortalecer la coordinación interinstitucional entre las autoridades corresponsables marcadas por la LNEP? y ¿cuál es el papel de la sociedad civil en este fortalecimiento?. Lo anterior, con la finalidad de crear un plan de acción en conjunto para fortalecer al sistema penitenciario.
Segundo. Creación de un directorio de acceso compartido con la información de contacto de las y los asistentes.

