Un hombre de 43 años de edad y que se encontraba recluido en el Centro de Reinserción Social para Sentenciados número 10, en Comitán, fue encontrado ahorcado dentro de su celda la tarde de ayer; sin embargo, familiares acusaron que se trató de un crimen orquestado.

Se trata de Juan Carlos Anzueto, que purgaba una condena por delitos cometidos en contra de la sociedad, pero según familiares, estaba en una celda de castigo por negarse a pagar una cuota o talacha de 10 mil pesos mensuales.

Luis Alberto, hermano del fallecido, afirmó que su familiar se comunicó con él alrededor de las 12:15 horas, en donde le indicó que estaba siendo sacado por la fuerza de su celda por otros reos para llevarlo con el director del Cerss.

Fue por ello que se trasladó hasta el reclusorio, ubicado al sur de la ciudad, para estar atento de lo que ocurría, solicitando información con los guardias sobre la condición de su hermano, pero se le negó.

Presunto suicidio

Un par de horas después se le dio a conocer que a Juan Carlos lo habían encontrado muerto dentro de su celda, en donde aparentemente se había ahorcado.

Luis Alberto responsabilizó al director del penal por la muerte de su hermano, afirmando que en 10 ocasiones fue golpeado para exigirle el pago de la talacha, de las cuales existen denuncias.

Afirmó que por temor, los demás reos no se atreven a denunciar el maltrato que sufren dentro del reclusorio, ya que al ser recluidos por primera vez, les cobran una cuota de 50 mil pesos para evitar agresiones.

“Por informes de otros reclusos, me enteré que mi hermano fue golpeado por otros reos que fueron obligados por el director, para después colocarle un lazo alrededor del cuello y ahorcarlo, para con ello aparentar un suicidio”, señaló.

Familiares exigieron a las autoridades del estado que investiguen la muerte de su hermano presuntamente el actuar del director del reclusorio para que se deslinden responsabilidades.

El incidente movilizó a elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Policía Municipal y Estatal ante el reporte de una riña al interior del reclusorio; posteriormente el Semefo fue resguardado por las corporaciones policiacas.