Facultades de la autoridad penitenciaria ante la sobrepoblación: el caso de Francia

05 Dic 2017

Autor: Maissa Hubert

Desde hace más de 30 años, Francia enfrenta un contexto carcelario preocupante. En julio de 2016, el número de personas privadas de la libertad en el país, alcanzó un nuevo récord: 68 mil personas internas en un sistema penitenciario que cuenta solamente con 58 mil lugares, lo que representa un 19% de sobrepoblación a nivel nacional.

De acuerdo con el presidente de la Asociación Nacional de Visitantes de Prisiones, esta cifra revela una tendencia a la alza, consecuencia del endurecimiento de la respuesta penal ante la situación de seguridad.

Por una parte está el uso creciente de la prisión preventiva, que tuvo un aumento de 11.5% entre 2015 y 2016. Por otro lado, está el aumento del número de personas sentenciadas a penas privativas de libertad menores a 6 meses.

De acuerdo con un reporte del Consejo Europeo, de marzo pasado, Francia es el séptimo país o más sobrepoblado de Europa en cuanto a prisiones,  situación que tuvo como consecuencia varias sentencias de la Corte Europea de Derechos Humanos por tratos inhumanos y degradantes en las cárceles francesas.

El panorama del sistema penitenciario no es muy optimista, la respuesta gubernamental en los últimos 10 años se resume a un programa de construcción de nuevos centros penitenciarios que no puede iniciar por falta de presupuesto. En paralelo, la respuesta del gobierno ante los problemas de seguridad que ha conocido el país, se ha traducido en un uso creciente de las penas privativas de libertad.

¿Entonces, que hacer para resolver el tema de la sobrepoblación, cuando la cárcel sigue al centro de la respuesta penal?

En marzo pasado, la directora de la prisión de Villepinte, en la periferia de París, tomó una iniciativa que vale la pena resaltar. En un oficio destinado a jueces y fiscales de Bobigny y París (las instituciones responsables de canalizarle nuevos internos), explicó que el centro tiene “incapacidad física” para aceptar nuevos ingresos.

Al día de la carta, el centro -con capacidad para 582 personas- contaba con 1132 personas internas, lo que representa un porcentaje de sobrepoblación del 101%, por lo que se encuentra actualmente cerrado a nuevos ingresos. En el mismo documento, la directora solicitó al poder judicial que encontrara una solución al problema, mediante el uso de medidas alternas a la privación de la libertad y de beneficios de pre liberación.

Esta iniciativa forzó al poder judicial a buscar alternativas al encarcelamiento y así hacer que tome sus responsabilidades frente al tema de la sobrepoblación carcelaria.

En la Ciudad de México, el artículo 15 de la Ley de Centros de Reclusión para la Ciudad de México, que sigue vigente a la fecha, da a las direcciones de los centros penitenciarios la facultad de “autorizar bajo su más estricta responsabilidad el ingreso y egreso de quienes serán internados en el centro”. Ante un nivel de sobrepoblación de  17.8% que persiste a pesar de la implementación del Sistema de Justicia Acusatorio, es hora que la autoridad penitenciaria capitalina llame la atención del poder judicial y exija soluciones.

Fotografía: AFP

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